La Ópera de UniNorte lleva a escena su decimocuarta producción

“LA BOHÈME”, de GIACOMO PUCCINI

FECHAS previstas, incluida la del estreno: Jueves 19, Viernes 20 y sábado 21 de abril, a las 20:30 horas y domingo 22 de abril, a las 19:00 horas. Teatro Municipal “Ignacio A. Pane” (Pdte. Franco e/ Chile y Alberdi)

ENTRADAS
El precio de las entradas es de 10.000Gs. en Paraíso, 20.000 Gs. en Tertulia, 30.000 Gs. en Platea y 40.000 Gs. en Palco.

Podrán ser adquiridas en la Librería UniNorte, sita en Juan de Salazar 551 esq. Boquerón, teléfono 204168, en el horario: de lunes a viernes, de 10 a 12:30 y de 13:30 a 19 hrs. y los sábados de 8; 30 a 11; 30 hrs.

Opera en cuatro actos
Música de Giacomo Puccini.
Libreto de Giuseppe Giacosa y Luigi Ilica. Basado en la novela por entregas, Escenas de la vida bohemia de Henry Murger.

ESTRENO:
Tuvo lugar en el Teatro Regio de Turín el 1 de febrero de 1896. La orquesta tocó bajo la dirección de Arturo Toscanini. En la actualidad es una de las óperas más célebres del repertorio operístico mundial y sus protagonistas son la pareja más realista de éste genero.

Lugar y Época: París, 1830.


PERSONAJES

* Mimi, modista, amante de Rodolfo (soprano): Rebecca Arramendi/ Rosana Sosa Zárate
* Rodolfo, poeta, amante de Mimí (tenor): Reinaldo Samaniego/ Ignácio Zubizarreta
* Marcello, pintor, amante de Musetta (barítono): Roberto Étienne/ Luis Ocampos.
* Musetta, amante de Marcello (soprano): Rosanna Sosa Suárez/ Lorena Gómez
* Colline, filósofo (bajo): Nicolás Román
* Shaunard, músico (barítono): Juan Ángel Monzón/ Carlos Vittone
* Benoît, casero de los bohemios (bajo): Alejandro Méndez Mazó/ Juan Ángel Monzón
* Alcindoro, viejo, protector de Musetta (bajo): Augusto Matto/ Valentín Morínigo.

TECNOLOGÍA Y SUPERTÍTULOS:

La pieza es interpretada en italiano, idioma en que fue concebida. Pero, a ambos lados del escenario, son proyectados supertítulos con la traducción al castellano de todos los parlamentos. Ello, permite entender la totalidad de la obra.

DIRECTORES Y MAESTROS:

Ana Maria Casamayouret, directora de la Ópera; Diego Sánchez Haase, director de la Orquesta; María Victoria Real, maestra del Coro; Benito Román, Maestro adjunto del Coro; Patricia García, directora Escénica; Juan Víctor Bogado, asistente escénico; Yllasmín González, directora del Ballet; Miguel Gómez, Maestro del Ballet; Luís Gaona, Ñeca González y Miguel Coronel, entrenadores vocales; Pablo Ojeda y Silvana Ostuni, pianistas preparadores.

FICHA TÉCNICA
Escenografía: Tessy Vasconcellos de Careaga
Diseño de Vestuarios: Juan Víctor Bogado y Patricia García.
Confección de Vestuarios: Nueva Línea y Horacio Agüero
Maquillaje: Carmen Dora Nicora de Seiferheld
Peinados: Guzmán Silva.
Producción: Ma. Angélica Silvero, Patricia García y Juan Víctor Bogado.

Equipo técnico audiovisual:

METAVISIÓN
SINOPSIS
Rodolfo y Marcello viven, junto a otros bohemios, en una buhardilla de París. En Nochebuena, el grupo decide cenar fuera con el dinero que uno de ellos consiguió milagrosamente. Llega Mimí, su vecina, para pedir lumbre y Rodolfo se enamora de ella, quien le corresponde, pero enferma de tisis, muere sin que el joven poeta pueda ayudarla.


ARGUMENTO

Acto I.
(1830) En la buhardilla de los bohemios. Es Nochebuena en el Barrio Latino. Marcello pinta mientras Rodolfo mira por la ventana. Como no tienen combustible y el frío es terrible, utilizan los manuscritos del drama que está escribiendo Rodolfo para alimentar la estufa. Colline, el filósofo, entra a la pieza congelado y molesto por no haber podido empeñar unos libros. Schaunard, el músico, llega con comida, madera, vino, cigarrillos y dinero; explica a sus compañeros la fuente de sus riquezas: un trabajo con un caballero inglés. Nadie le presta atención porque caen sobre la comida, que es retirada rápidamente por Schaunard, que les deja tan solo el vino. Mientras beben, llega Benoit, el casero, en busca del pago de la renta. Los bohemios le engatusan ofreciéndole vino, y, en medio del efecto del alcohol, les narra sus aventuras amorosas, añadiendo que está también casado, ante lo cual todos reaccionan con una indignación pacata, fingida, y lo echan de la habitación sin pagarle la renta. Deciden que lo mejor es utilizar ese dinero para gastarlo en el Café Momus. Rodolfo no los acompaña porque quiere trabajar. En ese momento alguien llama tímidamente a la puerta, es Mimi que ha venido a pedir que le ayuden a encender una vela. Se desmaya y Rodolfo la reanima. Sale, pero regresa en seguida porque ha olvidado su llave. En ese momento, una corriente de aire apaga su vela, Rodolfo sopla la suya y ambos buscan la llave en la oscuridad. Rodolfo la encuentra y la guarda para que la búsqueda continúe en la oscuridad. Cuando sus manos se encuentran, se enamoran. Inmersos en el mágico brillo de la luna, ambos aprovechan la ocasión para contar la historia de sus vidas: él interpreta “Che gelida manina” - ('que manita más fría') y ella, “Sì, mi chiamano Mimi” (sí, me llaman Mimi). Son interrumpidos por las voces de los amigos que han venido a buscar a Rodolfo, y él antes de que entren, les advierte que no está solo y que pronto se reunirá con ellos, aunque prefiere quedarse en casa, pero deciden marchar juntos, cantando su amor en el delicioso dúo, "O soave fanciulla" – ("oh! suave niña").

Acto II.
En el Quartier Latin (Barrio Latino). En las calles hay una multitud que se divierte mientras los vendedores vocean sus productos. Los amigos llegan al Café Momus, y mientras beben y comen, aparece Musetta, ex amante de Marcello, acompañada de un rico anciano, Alcindoro. Ella intenta de varias maneras llamar la atención de Marcello, y lo logra cantando una sensual aria dedicada fingidamente a su nuevo amante (“Quando men vo” - Cuando me voy"). Fingiendo un dolor en un pie, por culpa del zapato que le aprieta demasiado, hace que Alcindoro vaya a buscarle un nuevo par, ocasión que Musetta aprovecha para reunirse con su amado Marcello. Cuando los bohemios deciden pagar la cuenta para marchar, encuentran que Schaunard no tiene suficiente dinero, y siguiendo una sugerencia de Musetta, deciden cargar la cuenta a Alcindoro. La policía llega y todos corren en diferentes direcciones, Marcello y Colline llevan a Mussetta en brazos, bajo la risa cómplice de los espectadores. Cuando se han ido todos, Alcindoro llega con el par de zapatos y es sorprendido por el mesonero que le ordena pagar la cuenta.

Acto III.
La Barrera del infierno (antiguo fielato de París). Aduaneros llegan a la ciudad de madrugada. Mimi, notablemente enferma, desea hablar con Marcello. Ella le cuenta lo difícil que se ha vuelto la vida con Rodolfo, que ha abandonado la casa la noche anterior, aria: "O buon Marcello, aiuto!”- (¡Oh! ¡Marcello, ayuda!). Marcello le cuenta que Rodolfo está durmiendo en una taberna donde él también vive. Rodolfo, que acaba de despertar y busca a Marcello, entra en escena, y Mimi rápidamente se oculta. Rodolfo cuenta por qué ha dejado a Mimi, primero aduce que Mimi es demasiado coqueta con otros hombres, pero luego confiesa que él teme que muera en las pobres condiciones en las que están viviendo, que todo será mejor para ella si vive con alguien que le puede ofrecer una forma de vida más confortable. Marcello, preocupado por Mimi intenta hacerle callar, pero ella ya lo ha escuchado todo y se descubre a sí misma cuando tose violentamente. Marcello los deja para volver con Musetta, y Rodolfo y Mimi, a punto de separarse, declaran nuevamente su amor y deciden permanecer juntos hasta que llegue la estación de las flores, la primavera. En la distancia se escucha una discusión entre Musetta y Marcello (cuarteto: "Addio dolce svegliare alla mattina!").

Acto IV.
Nuevamente en la buhardilla. Marcello y Rodolfo trabajan, mientras lamentan la pérdida de sus respectivas amadas (dúo: "O Mimì, tu più non torni" -- ¡Oh Mimi! ¿Regresarás?). Schaunard y Colline entran con la cena, y los cuatro parodian un delicioso banquete, cantando y bailando. Musetta entra alarmada, le acompaña Mimi, muy enferma, sufriendo mucho; Rodolfo ayuda a Mimí, mientras Musetta explica a los bohemios que Mimí, tras vivir una temporada con un rico y apuesto vizconde, ha decidido morir en los brazos de su verdadero amor. Preocupados, Musetta y Marcello salen de la habitación para vender algunas joyas y así comprar algunas medicinas. Colline y Schaunard salen para vender el viejo gabán de Colline. Solos, Rodolfo y Mimi, recuerdan sus tiempos felices (dúo: "Sono andati?” - ¿se han ido?). Regresan todos y se postran a los pies de la cama, Musetta reza una plegaria, y Mimi se dispone a dormir pero inadvertidamente, muere. Poco a poco sus compañeros notan lo sucedido, hasta que finalmente, Rodolfo cae en la cuenta y grita desesperado "¡Mimí...! ¡Mimí...!".

EL COMPOSITOR
Giacomo Antonio Domenico Michele Secondo Maria Puccini, nació en Luca (Italia), en el seno de una familia de varias generaciones de músicos, el 22 de diciembre de 1858; A la muerte de su padre, Giacomo ingresa al Instituto Pacini: a lo diez años es un excelente organista. Tiene un admirador en la persona de su maestro, Carlo Angeloni, uno de los mejores músicos de Italia, según sus paisanos. Bajo su tutela progresa rápidamente. A los 18 años asiste a una representación de Aida en el Teatro Verdi de Pisa. Fue un acontecimiento que le reveló su verdadera vocación: decide ser compositor.

Sus primeras obras, Crisantemo y la Misa solemne, poseen ya el sello pucciniano: instituto dramático, auténtico sentido del vocalismo, don de la melodía bien formada.
A los 22 años se traslada a Milán, donde ingresa sin dificultad en el conservatorio. Uno de sus profesores, Amilcare Ponchielli, lo alienta a componer una ópera de un solo acto para el concurso de la editorial Sonzogno. Esta obra, Le Villi, no consigue premio, pero obtiene un inmenso éxito en el Teatro dal Verme de Milán. El editor más importante de Italia, Giulio Ricordi, decide fichar al “nuevo Verdi.”

La segunda ópera, Edgar, inspirada en un texto de Musset, obtiene un éxito relativo, a pesar de algunos hallazgos geniales. El libreto, impuesto por Ricordi, era poco apropiado para los dotes del compositor. Puccini, consiente de ello, busca un asunto que lo inspire verdaderamente y lo encuentra en La historia del caballero Des Grieux y de Manon Lescaut. Los amigos de Puccini intentan cambiar su elección, pues ya existen dos óperas sobre el mismo argumento. El compositor contesta con una escueta y justificada frase: “Una mujer como Manon puede tener más de un amante”. Una vez obtenido el libreto cortado a su medida, Puccini se recluye en su casa frente al lago de Massaciuccoli; allí vive con su amante, Elvira Geminiani, con quien tuvo un hijo en 1886. Compone rápidamente los dos primeros actos y acaba la ópera durante el verano en el pueblo suizo de Vacallo. Tiene por vecino a otro compositor: su amigo Leoncavallo está escribiendo las últimas notas de Pagliacci. Manon Lescaut empieza su excepcional carrera el 1 de febrero de 1893 en Turín.

Con los derechos de autor, Puccini se compra una bicicleta y vuelve a su pueblo. Allí acaba de formar un club llamado La Bohème. Puccini se entusiasma con la obra de Murger Escenas de la vida bohemia: durante tres años, el compositor martiriza a sus libretistas Ilica y Giacosa hasta obtener el texto ideal. Tres años exactos después de Manon, Toscanini dirige el estreno de La Bohème en Turín.

Cuando llega a Tosca, Puccini es un compositor hecho y derecho; al acabar la ópera, declara modestamente: “La música fue escrita primero por Dios, luego por mí”.

Desde su estreno en 1900, Tosca es la ópera más controvertida de Puccini. Pero, con éxito –relativo o extraordinario- desde el principio de su carrera, Puccini tuvo la experiencia de un único fiasco cuando Madama Butterfly fracasó al ser estrenada en Milán en 1904. Captó la causa del desastre, un segundo acto demasiado extenso; lo dividió en dos, prácticamente sin alteraciones, y obtuvo un triunfo mundial que dura hasta hoy.

En 1904 muere el marido de Elvira Gemianiani, y los amantes pueden legalizar su situación.

Tras las siguientes óperas, La fanciulla del West e Il Trítico, Puccini muere antes de acabar su última obra, Turandot.

La bohème (1896), Tosca (1900), y Madama Butterfly (1904), son miradas como epopeyas líricas contra la injusticia social, la opresión y el imperialismo, respectivamente, Turandot (1926), una imprecación simbólica del naciente fascismo italiano, cuyas dos últimas escenas fueron compuestas por su discípulo Franco Alfano.

Habiendo resistido con vigor una crónica diabetes, el genio italiano murió repentinamente de un cáncer de garganta en Bruselas (Bélgica), el 29 de noviembre de 1924.

Puccini combinó la gran musicalidad italiana de Verdi con muchas de las grandes reformas de Wagner y con su gran instinto para conocer el gusto del público logró producir las obras que más emocionaron a la gente en toda la historia de la ópera. Ese impacto sobre las emociones fue conseguido por Puccini a través de una gran maestría en el manejo de la orquesta, una escritura muy pulcra, efectivas ideas teatrales para las situaciones dramáticas y capacidad de síntesis. Sus obras son deslumbrantes y más bien superficiales, pero con una hermosa superficie.

Todas las mujeres de sus óperas mueren de amor, mientras en la música suenan cantos sublimes para despedirlas y el público se conmueve hasta las lágrimas. Las óperas de Puccini son verdaderos melodramas, es decir, bellas melodías y dramas que aprietan el corazón de la gente.

Giuseppe Giacosa
Nacido cerca de Turín en 1847, Giuseppe Giacosa abandona el derecho por la pluma y conoce cierto éxito como dramaturgo. Escribe La dame de Challant en francés para Sarah Bernhardt, pero se cansa de ese tipo de drama histórico-romántico y comienza a explorar el mundo de los “dramas de problemática burguesa que recuerdan a un Ibsen suavizado”, según el comentario de William Weaver. En 1888 se traslada a Milán, donde lo contrata Giuseppe Ricordi para remodelar el libreto de Manon Lescaut.
Luigi Illica.

Diez años menor que Giacosa, Illica lleva una agitada vida de soldado y marinero hasta que, harto de aventuras y viajes, vuelve a Italia y se instala en Milán en 1879. Poco después se marcha a Bolonia, donde funda una revista radical con el poeta Carducci, pero, inexplicablemente, añora Milán, adonde vuelve en 1882.

Tiene éxito con sus obras teatrales, y antes del final de la década inicia su trabajo como libretista: La Bohème, Tosca y Madama Butterfly de Puccini, Andrea Chénier de Giordano e Iris de Mascagni, etc.

La accesibilidad del Teatro (ubicación céntrica) permitirá la presencia de público que nunca asistió a un espectáculo de esta naturaleza. Por ello, es esencial la información didáctica que su medio aporte.

Asunción, 10 de abril de 2007

Prof. Ing. Alejandro Méndez Mazó, Jefe de Prensa UniNorte mendezmazo@uninorte.edu.py, Cel. 0981521552, RM 444300/
Lic. Carlos Vittone, Asistente de Prensa, carlosvittone05@hotmail.com
Avda. Brasil 141 c/ Mcal. López Tel: 204 235, prensa@uninorte.edu.py